Te miro callado, te observo distante
oprimo una sonrisa, en silencio constante
tu mano, tu amor, tu corazón ausente
mi fuego por dentro, me quema lentamente
Mil preguntas invaden mi mente
Las voces gritan, mi pecho resiente
Un nudo en mi estomago, peligro latente...
Pero, basta de mi, ¿Qué hay de ti?
¿Donde estas? ¿Donde te escondes?
¿Donde esta mi amado guerrero de piel morena y voz de trueno?
No quiero gritar, no quiero pelear,
ambos sabemos lo que es madurar
y ese dolor que trato de evitar
es el mismo que me obliga a actuar
Cual animal herido, me lamo las heridas y duermo por días
La sangre me consume, y una visión constante
mi cuerpo balanceándose, un costal ambulante...
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